Bareback (término de equitación que significa “montar a pelo”), es decir, tener relaciones sexuales sin condón, lo cual se hace en forma premeditada y muchas veces se convierte en un estilo de vida. El bareback es una práctica sexual entre hombres, quienes de manera deliberada no utilizan condones. Esto también representa un dilema para la ciencia y la salud, ya que aumenta el riesgo de adquirir el VIH y otras infecciones de transmisión sexual. La disponibilidad de los medicamentos, la necesidad de transgresión o la búsqueda primordial del placer son factores que han alimentado esta práctica alrededor del mundo.

Tener sexo bajo riesgo a sabiendas de una posible infección de VIH, conlleva a plantear un sinfín de preguntas sobre dicha conducta.

Ford Hickson, investigador de la Escuela de Higiene de Londres, comenta que “las causas por las que una persona decide tener prácticas sexuales de riesgo son muchas”. El autor describe que algunas de las razones que alientan dicho comportamiento son el poder del placer sexual, la rápida expansión de la escena gay, la continua denigración de la homosexualidad en la sociedad y el aislamiento emocional que conlleva, las normas culturales individualistas que rechazan las nociones de responsabilidad y el sesgo optimista de decirse a sí mismo que los riesgos son menores de lo que son.

Hickson también opina   que factores como la “fatiga de la prevención”, la disminución de la percepción de la gravedad y la susceptibilidad a una infección de vih y el conocimiento de la existencia de medicamentos antirretrovirales más eficientes ha provocado que algunas personas no consideren al VIH como una situación de salud crónica.

Fuente: aidforaids.org