¿Conoces el Gay Chicken? No, no es ningún pollo gay ni nada por el estilo, es un juego bastante popular en Estados Unidos, sobre todo entre la juventud, en el que dos chicos heterosexuales se dan un beso... Sí, sabemos que no suena muy heterosexual, pero es la única excusa que tienen para probar algo nuevo.

El objetivo del juego es demostrar quién tiene más valor, para eso ambos chicos tienen que acercarse lentamente el uno al otro hasta darse un beso, y el primero que se aparte pierde; se puede usar la lengua e incluso pueden pasar varios minutos hasta que alguno de los dos retroceda. Pero no todo acaba ahí, hay más modos de jugar.

Otra forma de jugar es sustituyendo el beso por toqueteos, se puede manosear la entrepierna, el culo o cualquier cosa que se pueda agarrar. Si los jugadores quieren dar un paso más se puede practicar el dry humping, que consiste en frotarse en el cuerpo del otro simulando los movimientos de la penetración; eso sí, con la ropa puesta, que si no dejaría de ser cosa de heteros.

La última opción, y más light, es que ambos chicos se dicen e insinúan cosas sexuales; en cada ronda tienen que ser más explícitos, y pierde el que se ría o no sepa contestar.

Fuente: Shangay