Escrito en el año 2015 por: José Zárate

La primera publicación que se dedicó a difundir el mundo oso fue Bear Magazine, nacida en 1987, creada por Richard Bulger y Chris Nelson a partir de un grupo de personas que se reunían en un bar de moteros llamado The Lone Star en San Francisco California, Estados Unidos.

Estaba orientada específicamente hacia los osos gays que son o que admiran los hombres masculinos, con vello corporal y facial. Les divierte y se sienten orgullosos de lucirlo. La revista y sus lectores fueron quienes colaboraron en los inicios en crear la identidad global de lo que es el oso gay.

bearmegazine

Desde 1985 Bart Thomas comenzó a elaborar la idea de crear una revista dirigida al público osuno y que se llamaría Bear Magazine, sin embargo no pudo ver concluido su sueño ya que sucumbió a las complicaciones del SIDA.

Antes de morir le otorgó a Richard Bulge junto con su socio Chris Nelson, el mando de este nuevo proyecto. El primer número se publica 1987 en formato fotocopiado y publicado desde su apartamento bajo el nombre Creative Options Associates (COA). Bart Thomas aparece como el editor de temas en las ediciones #1 y #2, luego reemplazado por Richard Bulger en la edición #3.

Este folleto modesto se transformó en una revista de moda distribuida internacionalmente, con fotografías eróticas de hombres masculinos, velludos y maduros, con historias eróticas y secciones de interés para la nueva identidad osuna emergente y algo innovador, una sección de contactos clasificados.

Esto fue anterior a la aparición de la internet y era uno de los únicos medios para encontrar osos, para entablar relaciones amistosas o de carácter sexual en otros regiones a corta o larga distancia.

En 1991, el COA se convirtió en Brush Creek Media Inc., el nombre correspondía a la ciudad Brush Creek, ubicada en California, donde tenía su oficina. Brush Creek Media posteriormente obtuvo la marca registrada del nombre Bear para una revista para hombres en 1992, y cuya patente se aplicaba a los medios impresos, digitales y de vídeo.

La primera oficina formal de la compañía se estableció en el segundo piso de la casa de sus creadores y posteriormente se trasladaron muy cerca del bar The Lone Star Saloon, en la región de los bares de los moteros y leather, donde establecieron una tienda de artículos y revistas para los osos. El dueño del bar y los de la revista eran amigos lo que resultó en una relación sinérgica.
En esta zona del circuito de bares, turistas y locales asisten a eventos como International Bear Rendezvous y el afamado festival del fetichismo y el cuero el Folsom Street Fair, entre otros.

La revista continúa su expansión y en 1994 Beardog Hoffman compró Brush Creek Media Inc. y comenzó la expansión de la empresa en varias revistas gay de intereses especiales y series de video.

En 2002 Brush Creek Media cerró sus puertas cuando The Internal Revenue Service (IRS), el servicio de impuestos del gobierno federal de los Estados Unidos, se apodera de su inventario y se deja de publicar en la edición #64.

En 2007, después de una batalla legal, la compañía matriz de Butch Media Ltd revivió Bear Magazine.

En 2008 es publicada la nueva edición #65, bajo la dirección de Steven Wolfe (Editorial / Editor en Jefe) y Teddy Marcos (VP / CCO), con un formato renovado.

En 2012 evolucionan y ahora abarcan aspectos más amplios de la masculinidad y el colectivo LGBTI.

Bear Megazine continúa en su edición impresa, así como en los nuevos formatos digitales, redes sociales, con un aspecto nítido y moderno, con un contenido editorial fresco y dinámico. Editoriales y fotografía artística provocadores reales o ficticios, mezclados con humor y artículos informativos sobre los intereses actuales, política y estilo de vida.

 

Escrito en el año 2015 por: José Zárate

En esta segunda parte abarcaremos el afianciamiento de los grupos de osos en un movimiento como tal, con un propósito e identidad propia.Con la aparición de la pandemia del sida a comienzos de los años 80 que provocó la muerte de miles de gays, se produjo en efecto demoledor en la comunidad en general, pues el nuevo “cáncer gay”, como se le bautizó, inicialmente solo se estaba dando en esta población, lo que produjo un estado de pánico.

Muchos creían que ver alguien con sobrepeso era síntoma de salud, lo que los hacía más atractivos y deseables.

En 1987 un grupo de amigos comenzó a ofrecer fiestas privadas para osos en la zona de San Francisco y una revista de esa zona llamada BEAR, en formato fotocopia, comenzó a circular.

Ese año representó un verdadero punto de inflexión, ya que tanto la revista como el advenimiento de los servicios “on-line”, (precursores de la Internet), extendieron el concepto y la conciencia de “ser oso” a través de toda la comunidad gay.

En San Francisco en el distrito South of Market se da la apertura del bar Lone Star Saloon en 1989. Es considerado por muchos como el evento más importante en el establecimiento de la comunidad oso. Inicialmente era un bar de moteros y amantes del cuero. En esta zona existían abundantes bares leather y hoy en día continúan algunos.

En el Lone Star Saloon se empezaron a reunir osos y el movimiento leather fue un elemento clave en la formación de la comunidad del oso de San Francisco. Mucho tenía que ver el estilo rudo, un marcado estilo de actuar y comportase masculino y varonil y las características físicas de los moteros, y que inicia una ramificación del mismo movimiento.

Es en este bar es donde se realiza la primera fiesta exclusivamente de osos en la historia y fue el primer anunciante en la incipiente Bear Megazine la cual exhibía a hombres peludos, gorditos, con barbas abundantes, y algunas fotos de desnudos con penes de tamaño normal.

La revista acababa de romper con el pasado e inauguraba el reconocimiento de una imagen de “cuerpo deseable” hasta entonces atípica, que produjo la identificación de un enorme número de personas.

Los primeros osos de los años 80 en San Francisco eran en su mayoría obreros de la construcción, camioneros, cowboys, moteros o venían de la comunidad leather, y todos ellos eran reaccionarios a la cultura gay urbana de la época. Cuando vieron publicada la revista Bear Magazine se abrazaron a ella de forma incondicional. Se sintieron orgullosos de su masculinidad sin adornos.

Lo que en principio era un pequeño movimiento de la subcultura gay de esta ciudad se fue extendiendo con el boca a boca a otras regiones, así como con los boletines y anuncios en revistas, fotocopias y posteriormente con la aparición de la Internet, por medio de las anticuadas opciones que comenzaron a aparecer para conocer amistades.

En los años 90 el movimiento se fortalece e inicia su difusión rápidamente en EEUU y Canadá, y poco más tarde por Europa, Asia y Latinoamérica.

En 1995 es creada la bandera de la comunidad internacional oso diseñada por Craig Byrnes y demás símbolos identificativos, lo que ayudó a su internacionalización.

Se fundaron numerosos clubes, se abrieron bares de osos, se crearon cientos de páginas de Internet, aparecen nuevas revistas como Husky Magazine, American Bear, Bulk Male, Big Ad, etc. Así como ensayos, libros, videos, agrupaciones musicales, fiestas, reuniones, etc.

El movimiento oso ha producido un efecto de revolución en dos ámbitos diferentes dentro del mundo gay.

El movimiento oso es una estrategia de resistencia contra la tendencia dominante de valoración por la juventud y el cuerpo escultural discriminando lo que no entra en esa norma y a la vez es un generador de nuevos espacios de relación y de disfrute y ha demostrado que existe una diversidad mucho mayor en las formas de relacionarse entre la gente gay.

En el ámbito heterosexual la imagen de dos hombres barbudos grandes y gruesos besándose o de la mano resulta tremendamente inquietante. Rompe el molde típico del homosexual afeminado y preocupado por su apariencia física, y que es tan útil para los heterosexuales a la hora de distanciarse de los gays y de marcarles como una cosa rarita, ajena a ellos.

Esto es distinto, la estética de los osos es muy cercana al mundo heterosexual, tal vez demasiado cercana: el carnicero, el fontanero, el policía, el profesor, el bombero, el ingeniero, el arquitecto, el taxista o el doctor de abundante barba, brazos peludos, grueso y de voz ronca que provoca respeto y autoridad.

TICOSOS es la Asociación Oficial de la Comunidad de Osos de Costa Rica. Es la agrupación de hombres homosexuales más antigua de Costa Rica con más de 18 años de existencia.

La Asociación TicOsos ha ido evolucionando con respecto a los cambios sociales en la lucha por los Derechos Humanos de la comunidad LGBTI costarricense.

Entre nuestras actividades se destacan:

  • Actividades lúdicas,
  • Activismo e incidencia política en la lucha de los Derechos Humanos 
  • Obras de Acción Social.

Estamos constituidos legalmente como una ONG sin fines de lucro, que trabaja a favor de los Derechos Humanos de la comunidad LGBTI costarricense.

Tenemos una Junta Directiva. su Presidente actual es el Lic. y Activista Rafa Castro. Todos los miembros de la organización colaboran de manera gratuita.

TicOsos trabaja y ha trabajado por la igualdad de lesbianas, gais, transexuales, bisexuales a través de diferentes líneas de actuación desde hace mas de 18 años:

  • Socialización: organizamos diversas actividades dirigidos a distintos grupos del colectivo, así como grupos de personas que tienen intereses comunes.
  • Reivindicación: revindicamos políticas de cambio y transformación social encaminadas a la igualdad sin exclusiones, siendo siempre independientes cualquier partido político o religioso pero trabajando con los partidos y organizaciones para lograr los avances sociales.
  • Asistencia: organizamos diversas actividades desarrollados por profesionales para ayudar a las personas que lo necesitan en materias como: VIH e ITS, discriminación, psicología, jurídicas…
  • Comunicación: hemos sido precursores de los medios LGTB en Costa Rica, desde diversas plataformas digitales, chats, aplicaciones, etc. Muchas de las cuales  fueron evolucionando con respecto al avance de la tecnología de comunicación.

 

TicOsos y El Club de Osos de Buenos Aires somos las únicas organizaciones gays de Osos reconocidas por nuestros respectivos Estados. Ambas estamos conformadas como Asociaciones Civiles sin fines de lucro. El Club de Osos de Buenos Aires es la primera y única registrada legalmente en Sudamérica, mientras TicOsos es la única y primera registrada legalmente en toda Centroamérica y el Caribe.




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Escrito en el año 2015 por: José Zárate

Mayoritariamente se dice que el movimiento osuno inició en los Estados Unidos, sin embargo otras fuentes aseguran que tal movimiento de hombres gruesos y barbudos era más antiguo y que dio inicio en Alemania, específicamente en Colonia y luego pasó a Londres, Ámsterdam y Bruselas, y que no fue sino a mitad de los 80 que llegó a EE.UU.

El grupo de osos de Colonia se fundó en Noviembre de 1984 y es hoy uno de los grupos más antiguos del mundo. Sus fundadores fueron Michael Zgonjanin y Henning Marburger.

En ese momento en 1984, la palabra «OSO» no tenía el mismo significado que tiene en el movimiento de hoy en día. Se llamaban a sí mismos «hombres barbados de Colonia», demostrando con eso el gusto por el pelo: barba o bigotes. En noviembre de 2015 celebrarán el 31 aniversario de su comunidad de osos.

En estas reuniones se alejaban del culto a una belleza masculina representada por jóvenes y guapos, pero no se trataba de un puro fetichismo sino que se convertía en un estilo de vida de al preferir aspectos más rudos.

Sin embargo la mayoría de las comunidades de osos de latinoamérica surgen del movimiento de osos norteamericano. Este fenómeno social surge en los años ochenta, dentro de la comunidad gay de San Francisco (California, EE.UU.).

Se trata de un movimiento alternativo nacido como respuesta al prototipo de belleza masculina imperante en la sociedad, consistente en dar gran importancia al cuerpo joven, esbelto y depilado o sin vello, y que es ensalzado en la publicidad y los medios de comunicación de masas y que era poco acogedor para los hombres que no se ajustan a esa norma corporal en particular.

Muchos hombres no se identifican con ese estereotipo sino con atributos muy diferentes: la barba, el cuerpo velludo, la madurez, la corpulencia o la barriga los cuales también podían ser objeto de deseo.

Los primeros registros de la formación de un club de osos en USA datan de 1966 en Los Ángeles, Estados Unidos. Ya en la década del 70 habían hombres que se autodefinían como “oso”.

George Mazzei escribió un artículo para la revista The Advocate en 1979 llamado ¿Quién es quién en el zoológico?, que caracterizaba a los homosexuales como siete tipos de animales, incluyendo osos. También en otro artículo en 1979 se describe a los osos de la siguiente manera: «Los osos son generalmente tipos corpulentos, robustos, con reminiscencias de un leñador o ex jugador de rugby».


Se dice que el término oso se originó con Richard Bulger quien, junto con su entonces pareja Chris Nelson (1960-2006), fundó la afamada revista dirigida al público oso Bear Magazine en 1987. Sin embargo ya el termino se venía utilizando muchísimo antes.

Los estudios de George Chauncey sobre las subculturas Gay de Nueva York de principios de siglo XX, ya mostraban que, al menos en la clase obrera, existía la figura del «hombre masculino que amaba a otro hombre», conocidos entonces como lobos (wolves). En esa época ya era muy marcada la dicotomía entre el lobo (antepasado del oso) y los afeminados (“fairies”), sin embargo ambos se mezclaban unos con otros.

El Barrio de Castro, en San Francisco, era ya muy conocido como un espacio gay. Existían y proliferaban los locales “de ambiente”, librerías, cines, restaurantes, bares, saunas, etc. La mayor parte de los residentes en el área eran gays, y numerosas organizaciones tenían sus sedes en el barrio.

El Castro era el escaparate de la estética gay del momento. Por sus calles era frecuente ver paseando chicos de porte atlético, bien afeitados, jóvenes, vestidos a la moda, afanándose en reproducir el modelo de belleza gay imperante de la publicidad y los medios masivos de comunicación.

En el principio no había clubes de osos, ni bares, ni revistan ni nada parecido, apenas estaban surgiendo pequeñísimos grupos de amigos con estas características físicas.